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TRANSPORTE URBANO AMBIENTAL PARA EL DESARROLLO Y VIDA HUMANA: PROPUESTA DE ACCIONES ESTRATÉGICAS

El medio ambiente es patrimonio de la humanidad
Analicemos los derechos de la tierra, de la atmósfera y del agua potable

M. en D. Germán García Salgado
Dr. Humberto Ponce Talancón
Resumen
Los aspectos que se abordan de acuerdo con la temática del transporte urbano, están relacionados con problemas atmosféricos, de agua potable y de vida en el planeta, que son fundamentalmente contaminados por el ser humano, basado en los criterios urbanísticos, habitacionales, industriales, comerciales y de servicios; además de los rubros ambientales y de infraestructura, con énfasis en las repercusiones políticas, económicas y sociales e intervenir con acciones estratégicas para el mejoramiento del transporte urbano y en consecuencia, contribuir en la solución del deterioro inmenso del medio ambiente y ecología sustentable del país y de su entorno mundial.

Se presenta un esquema general acerca del análisis de experiencias en México y tendencias internacionales, en el contexto del ordenamiento de las ciudades y en la gestión gubernamental para el desarrollo sostenible, con énfasis en las dimensiones de estudio del transporte urbano ambiental, en función de las bases que sustentan el sistema, en las expectativas y acciones prioritarias 2016-2018.

Los resultados obtenidos del estudio del transporte urbano ambiental y del análisis comparado de planes de desarrollo en esta materia, se plantean acciones estratégicas de carácter indicativo para su mejora y una propuesta para diseñar políticas públicas, políticas del sector transporte ambiental y políticas de cada red de transporte, en el contexto del medio ambiente y ecología sustentable global.
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INDICADORES: Transporte urbano ambiental, medio ambiente, ecología sustentable, visión global, políticas públicas, expectativas de pensamiento y acciones estratégicas de prevención para beneficio de los derechos del ambiente y su contexto.
Premisas de análisis y reflexión

·    Prevalecen sistemas integrados de transporte urbano sustentables.
·    El inventario de los sistemas de transporte es parcialmente coordinado.
·    La generación de información es poco sistematizada para la toma de decisiones.
·    La base legal y normativa del transporte tiene prioridad relativa con el medio ambiente.
·    Desactualización de soluciones tecnológicas pertinentes, viables y éticas.
·    Sin prospectiva de un sistema interinstitucional del transporte urbano ambiental.
·    Logística y movilidad de la sociedad sin contribuir en la vida del ser humano.
·    Problemas para garantizar avances graduales, sucesivos y paralelos exitosos.
·    Falta de concepciones de los niveles de gestión en urbanismo y transporte de pasajeros.
·    Problemática multifactorial y aspectos jurídicos complejos.
·    Relativa planeación para la optimización de procesos, control de la gestión y evaluación.
·    Sin proyección en beneficio de la movilidad y derecho constitucional.
·    Control financiero-presupuestal-programático en el transporte son poco transparentes.
·    Ausencia de estrategias de planeación, dirección y control del transporte urbano.
·    Necesidad de un transporte ambientalmente sustentable para la vida.
·    Necesidad de la generación de valor para la vida de las ciudades metropolitanas.
·    Reconocer y solventar las prioridades de mayor apremio del transporte humano.
·    Sin escalabilidad de profesionalización en soluciones tecnológicas para su implantación.

 Dimensiones de estudio del transporte urbano ambiental
·                    Políticas públicas, sectoriales y de cada red de transporte urbano.
·                    Base legal, normativa y regulación del transporte urbano.
·                    Educación y seguridad vial sustentable.
·                    Planeación, organización, dirección y evaluación.
·                    Racionalización y optimización de procesos.
·                    Estrategias de intervención profesional.
·                    Infraestructura urbana y presupuesto programático.
·                    Evaluación de resultados para efectos de reprogramación.
·                    Investigación para la innovación y el desarrollo del sustentable.
·                    Gestión de modos del transporte con impacto social.

Bases para el sistema integrado del transporte urbano

·         Plan de desarrollo del transporte urbano ambientalmente sustentable.
·         Movilidad de la población con equidad y sentido social.
·         Estructura económico-financiera y presupuestal para la operación.
·         Hacia un sistema de soporte de información para la toma de decisiones.
·         Estudios de imagen e impacto social.
·         Políticas públicas, políticas del sector transporte y políticas de la red.

Obstáculos del transporte urbano ambiental

·         Información, conocimientos y visión del urbanismo sin contexto ambiental.
·         Relativa sensibilidad política en planes maestros, programas y proyectos.
·         Armonización parcial de la normativa institucional y procedimental.
·         Inconsistencia en la disponibilidad presupuestaria del transporte urbano.
·         Falta de integración y entendimiento de los grupos de interés.
·         Desconfianza e incredibilidad del potencial de las decisiones.
·         Deficiencia en acciones de dimensionamiento de soluciones integrales.
·         Incapacidad de las decisiones asertivas y en los decisores de cada red.
·         Inadecuada infraestructura tecnológica, física y humana especializada.
                                               
Métodos de soporte para la búsqueda de soluciones

·         Aplicaciones con enfoque sistémico.
·         Realización de estudios de prospectiva.
·         Desarrollo de modelos econométricos.
·         Análisis beneficio-costo.
·         Análisis de la cadena de valor.
·         Análisis de inteligencia competitiva.
·         Aplicación de herramientas de inteligencia de negocios.
·         Establecimiento de las bases de conocimiento.
·         Construcción de modelos teóricos y metodología aplicables.
·         Determinación del modelo de educación permanente.


Expectativas de pensamiento y capacidad
                       
·         Ser capaces de contar con un sistema base de información para mejorar la logística y movilidad social urbana y sustentable, para el desplazamiento de personas de las ciudades metropolitanas, que integre los diferentes procesos urbanísticos y ofrezca acceso al trabajo, a la educación, a los servicios de salud, culturales, deportivos y de recreación y para el abastecimiento de productos y servicios por citar algunos, utilizando los medios de transporte en red debidamente coordinados.
·         Ser capaces de contar con un Cuadro de Mando Integral CMI y los Indicadores de Desempeño ID para el control de la operación de los procesos de servicio y atención a usuarios del transporte.
·         Ser capaces de contar con una organización estratégicamente planeada para orientar los procesos de gestión del transporte vinculado con los sistemas y programas medio ambientales y ecológicos.
·         Ser capaces de diseñar y operar la arquitectura de un sistema de gestión; así como, el sistema base de soporte tecnológico.
·         Ser capaces de contar con un sistema integrado de contabilidad, presupuesto, auditoría social y auditoría fiscal en tiempo real, en estricta correspondencia con la ley y normativa vigente, que satisfaga además con los requerimientos de información financiera y endeudamiento de cada institución, empresa e entidad coordinadora.
·         Ser capaces de construir o transformar un sistema de transporte ambiental sustentable, como parte del proceso creciente, considerando su importancia estratégica territorial, catastral y urbanística en el contexto de las políticas públicas de la nación, sectoriales e institucionales.


Experiencia en México

En la Ciudad de México y zona conurbada con las entidades federativas del Estado de México y de Hidalgo, en materia de transporte urbano sustentable, se ha caracterizado por la implantación de diferentes redes de movilidad de la población, sin contar para ello con un sistema que las regule, integre, coordine y evalúe su impacto, en un ente institucional de servicio para propósitos de alcance social, económico y político, de trascendencia para la gobernabilidad y alcanzar el bien social.

Destacan las redes de comunicación: Sistema de Transporte Colectivo METRO; Sistema de Transporte Eléctrico (Tren Ligero y Trolebús); Red de Transporte Público (Autobuses); Metrobus; Taxis (Automóviles); Ciclo Vía y Ciclo Taxis. Además de programas estratégicos: Consumibles Alternos (Gas Natural y LP) y Verificación Vehicular Semestral.

Políticas públicas

Las políticas públicas, del sector y de cada red de transporte, deben reorientarse hacia el cumplimiento de los siguientes aspectos, para su formulación y difusión:

  • Ordenar el espacio público de la movilidad, que coincidan los grandes flujos de viajes con la rehabilitación, integración y ordenamiento de la infraestructura vial y de transporte.
  • Reforzar la captación de viajes de los medios públicos mediante corredores que  permitan utilizar las vías primarias, fortaleciendo la eficacia e integración de los transportes públicos y modificando su estructura modal a favor de la máxima utilización del transporte de gran capacidad y la sustitución de unidades de baja capacidad por transporte de mediana capacidad.
  • Garantizar velocidades crucero adecuadas y con ello, garantizar la movilidad de las personas, principalmente del transporte público no motorizadas, para garantizar una mejor calidad del aire y por lo tanto mejor calidad de vida.
  • Optimizar el uso de la red vial, mediante el ordenamiento de flujos de tránsito; del diseño y la habilitación de corredores viales de transporte que  consiste en la construcción de carriles confinados exclusivos para autobuses que operan con reglas específicas para su uso, con una programación y control del servicio adecuado al comportamiento y horario de la demanda, y con el equipamiento necesario (coordinación de semáforos y señalización) para asegurar su operación eficiente, sin impunidad y con sanciones.
  • Construcción de puentes vehiculares y distribuidores viales funcionales.
  • Segundos y terceros niveles en viaductos y periféricos.
  • Adecuaciones geométricas en intersecciones conflictivas.
  • Ciclo pistas (zonas para el uso exclusivo de la bicicleta).
  • Adecuar la red de semáforos con el sistema adaptativo.
  • Evitar el estacionamiento en lugares prohibidos en vías primarias y ejes viales
  • Optimizar el tránsito en zonas escolares.
  • Retiro de sitios y bases de transporte público en lugares inapropiados.
  • Reubicar lugares de ascenso-descenso de alto nivel de seguridad.
  • Proporcionar mayor seguridad al peatón.
  • Retiro de vendedores de la vía pública procurando su reubicación.
  • Ejecutar las obras públicas en horarios nocturnos.
  • Información a la población de los trabajos de obras en la vialidad.
  • Restitución inmediata de las afectaciones por obras.
  • Hacer respetar la normativa de los servicios de valet parking.
  • Hacer efectivas las infracciones y sanciones por hechos de tránsito.
  • Instalación de candados inmovilizadores debidamente justificados.
  • Implantación de carriles reversibles durante horarios específicos.

Beneficios ambientales y ecológicos sustentables

ESPERA LA SOCIEDAD UN AIRE LIMPIO, AGUA POTABLE Y TIERRA HABITABLE

La modificación de las características organizacionales y operacionales de los corredores propician una reducción en el consumo de combustibles, consecuencia del reemplazo vehicular por unidades modernas más eficientes, con mantenimiento programado; la mejora en el flujo vehicular en el corredor; sin afectación de las áreas verdes y el cambio modal de usuarios de vehículos privados.

La reducción en el consumo de combustible derivado de la implantación de corredores de transporte, que implican a su vez reducciones en las emisiones de contaminantes en la atmósfera y para beneficio de los ciudadanos con la reducción  importante de toneladas de monóxido de carbono e hidrocarburos que se generan anualmente.

Fundamentos teóricos, conceptuales y metodológicos

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID, 2013), hace referencia al transporte sustentable y destaca lo siguiente:

“El sector transporte es de vital importancia para el desarrollo socioeconómico de América Latina y el Caribe. Actualmente los gobiernos están trabajando intensamente en acortar la brecha entre la oferta y la demanda de transporte, para así facilitar el acceso a la salud, educación, empleos y mercados para todos los grupos económicos y sociales, con una amplia cobertura geográfica y de una manera segura, accesible y favorable para el medio ambiente. Varios países y ciudades están tomando medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, como lo demuestra el interés creciente en los sistemas de transporte rápido de autobuses. El desafío ahora es replicar y expandir estos ejemplos positivos. En 2010, el Banco puso en marcha el Plan de Acción Regional de Transporte Sostenible (REST-AP por sus siglas en inglés). Sus prioridades estratégicas son:

  • Mejorar la base de conocimientos acerca de las prioridades de la mitigación y adaptación al cambio climático.
  • Fortalecer las instituciones y la capacidad pública y privada para la acción sobre el cambio climático
  • Desarrollar directrices, instrumentos y criterios para incorporar la mitigación y adaptación al cambio climático en las operaciones de Transporte del BID.
  • Identificar y desarrollar el potencial del financiamiento y asistencia técnica para el transporte sostenible bajo en emisiones de carbono.
  • Ampliar las inversiones que apunten a reducir las brechas de financiamiento y que apalanquen las inversiones del sector privado”.

En 2017 Igor José Colmenares Guevara, en su artículo “Desarrollo sustentable y sostenible de sistemas de transporte público urbano, destaca el impacto en la gerencia, organización y liderazgo. Su contenido hace referencia a los siguientes elementos de análisis para la toma de decisiones:

Las tendencias internacionales (Europa y Latinoamérica), prevalece la preocupación del consumo energético de fuentes no renovables en los sistemas de transporte público urbano.

Instancias como la Unión Internacional de Transporte público, la Comunidad Europea y la Comisión Económica para América Latina, sugieren sistemas de transporte  público sustentables y sostenibles social y ambientalmente.

Es incuestionable reducir e eliminar como tendencia mundial el elevado consumo de energía y niveles de contaminación ambiental, para mejorar la movilidad de las personas, como se ha demostrado en programas de gobierno en la materia.

Con programas de esta naturaleza muchas ciudades seguramente dejarán de sufrir los niveles de cogestión; contaminación; degradación de las comunidades y las disfunciones sociales motivadas por el tráfico.

Estrategias de planificación del asentamiento urbano, además de implantar redes metropolitanas, con cambios organizacionales, gerenciales y tecnológicos, significa la trilogía esperada en los sistemas de transporte público y colectivo.

Es definitivo en una planeación y administración estratégica desarrollar un sistema de transporte urbano ambiental y sostenible.

En Latinoamérica todo es reto, la movilidad urbana se ha convertido en el reto del Siglo XXI, seguramente por descuido de los gobiernos, que difícilmente le otorgan prioridad al bien público y lo sustituyen por la globalización económica.

Urge el crecimiento urbano, los cambios demográficos y adoptar un nuevo estilo de vida y el acceso a nuevos conocimientos y formación en valores y fortalecimiento de pensamientos, sustentados en la investigación científica, tecnológica y humana.

Comportamiento gubernamental democrático en sistemas de transporte urbano ambiental, construyendo políticas públicas ascendentes del sector y de cada red, que comprenda el desarrollo de la administración en gestión, de la organización y funcionamiento, de criterios de equidad social, equilibrio del medioambiente y los aspectos sustantivos como son la educación y la cultura en transporte masivo.

El transporte sustentable en las metrópolis implica desarrollos de transporte elevado, entre los que figuran: Metro; trenes ligeros; trolebuses y metro cables. Además del uso de vías exclusivas, diseño de redes y modos, políticas coherentes e integrales, uso de tarjetas inteligentes y la implantación de tecnologías de frontera.

En Latinoamérica urge resolver el problema de la inseguridad pública y la elevada criminalidad, por diversas razones: Preparación del personal, sistemas obsoletos de control y toma de decisiones erróneas en el transporte urbano ambiental.

Para resolver el problema del aire contaminado, es revisar al sector transportes, pero también al sector empresarial, por el uso excesivo de la gasolina y del diésel.

En la visión de nuestro planeta, el calentamiento de la tierra tiene su origen en el transporte como principal fuente de producción de gases, que afectan además la salud del ser humano, animal y vegetal, contaminación de la atmósfera urbana y en general la integridad del medio.

Otra tendencia en Latinoamérica es el uso de sistemas de transporte público masivo, porque además de reducir la congestión y la contaminación inmensa; además genera empleos permanentes”.

Del compromiso de la Unión Europea con el Protocolo de Kyoto para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y el desafío para aumentar la movilización de pasajeros utilizando transporte público urbano, tiene implicaciones en Latinoamérica para el desarrollo de su transporte, el consumo energético y la reestructuración de los espacios urbanos, con impactos sociales, económicos, políticos y tecnológicos. Destaca la educación presencial, a distancia y en la modalidad “b-learning” de la población por estratos sociales y del propio servidor público del transporte.

Propuesta de acciones estratégicas
Con fundamento en el contenido y términos desarrollados de los sistemas de transporte urbano ambiental y sustentable, se deriva la propuesta en dos sentidos:

·         Emprender un Programa de Educación, Capacitación y Profesionalización del personal de las redes de transporte urbano, que comprende propósitos generales y específicos de inducción, actualización, desarrollo, superación y egreso del servicio.

·         Construcción, difusión y aplicación-evaluación de políticas públicas del sector transportes, considerando los conceptos de interés público surgidos de decisiones sustentadas en un proceso de diagnóstico y análisis de factibilidad; que se caractericen por su orientación hacia objetivos de beneficio público y de idoneidad con acciones estructuradas, estables y sistémicas; que el proceso de elaboración constituya un aprendizaje para los gobiernos y concluir en planes, programas, proyectos y acciones; que las políticas públicas signifiquen coherencia, cursos de acción, propósitos y actos de gobierno para atender problemas públicos; que evidencien las políticas públicas relación con el perfil de los problemas públicos, que pueden ser institucionales, burocráticos y sociales; que las políticas públicas sean un compromiso y el proceso para su implantación y seguimiento.

En síntesis, institucionalizar para la gobernabilidad del transporte urbano ambiental sustentable con políticas púbicas y acciones pertinentes, viables profesionales y éticas, para trascender como régimen político tipificado por el origen o forma de representación; la forma en el ejercicio del poder; el Estado de Derecho y su legitimidad, vinculados con la administración pública y con la gestión e innovación del transporte humano.


CONSTRUCCIÓN DE UNA POLÍTICA PÚBLICA QUE COMPRENDA:

CONSENSUAR EL PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Insatisfacción de las condiciones medio ambientales y ecológicas que viven los habitantes de la Ciudad de México y municipios conurbadas, debido entre otras razones, por el crecimiento desordenado de la población y zonas disponibles de vida; la deficiente administración en gestión del agua potable, la contaminación de la atmósfera y la falta de respeto a los derechos de la tierra, que cada vez crece el problema y aumenta el costo social y presupuestal; aunado al transporte urbano que no cumple con las normas de salud ambiental, entre otras razones por la descoordinación y malos entendidos entre los gobiernos e instituciones públicas con el sector empresarial y la población; además del impacto que sufre el medio ambiente y la ecología, con la generación de cambios acelerados del clima que afectan la salud y los asentamientos humanos para convertirlos  en altamente vulnerables.
DEFINIR LA HIPOTESIS DE TRABAJO
DESCRITIVA, TRANSVESAL Y CUALITATIVA
(NO EXPERIMENTAL)

Hi: Existe insatisfacción de las condiciones medio ambientales y de ecología sustentable de los habitantes de la Ciudad de México y municipios conurbados, atribución que tienen la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), situación que también ocurre en delegaciones y administraciones de regiones y entidades del país, considerando sus estructuras y procesos específicos, para lograr espacios públicos de concentración social y para el desarrollo sustentable local.

ELABORAR LOS OBJETIVOS

 GENERAL

Conocer procesos y estructuras científico-administrativos de la atmósfera, del agua potable, de la zona geográfica y del transporte urbano ambiental de la Ciudad de México y municipios conurbados, vinculadas con la insatisfacción de sus habitantes, para determinar estrategias de mejora progresiva, tendente a resolver los problemas del impacto ambiental sustentable y de las repercusiones de la nación y globales.
ESPECÍFICOS

Justificación social

El agua potable, la atmósfera y la tierra son un bien común y un derecho fundamental del ser humano, es patrimonio de la humanidad e indicador propio para su progreso, bienestar de vida y lograr condiciones para el desarrollo social, en consecuencia, no se deben privatizar, pero garantizar la satisfacción de la sociedad, sin fines de lucro ni desigualdad y con una red de transporte urbano ambiental.

Objetivo específico: Enfatizar en la satisfacción de las necesidades de transporte urbano y de vida en un medio ambiente y ecológico sostenible de los habitantes de la Ciudad de México y de los municipios conurbados.

Justificación teórica

El proceso tiene su base teórica en los principios constitucionales de la nación, en las políticas públicas y en las directrices que de acuerdo con sus atribuciones y facultades, establece la SEMARNAT y la CONAGUA; así como, en los principios y postulados del Estado de Derecho y derechos humanos y humanitarios. Se abordan los principios y procesos de la gestión, considerando los aspectos de naturaleza conceptual.

Objetivo específico: Integrar técnicamente los procesos y estructuras metodológicas, para diseñar y operar con métodos y técnicas afines, los estudios relacionados con el transporte urbano y medio ambiente sostenible y destacar los criterios aplicados para su administración en gestión.
Justificación legal y normativa
Contiene la base legal y normativa vigente de la administración en gestión del transporte urbano ambiental, agua potable, transparencia en la atmósfera y la vida en la tierra, con énfasis en la rectoría del Estado en la materia.

Objetivo específico: Sustentar el derecho de la sociedad para contar un entorno ambiental sustentable, que garantice seguridad de vida, confortamiento y eventos de predicción, situación que debe asumir como compromiso el gobierno y la sociedad, para satisfacer la demanda del ser humano de dicho entorno.
Justificación metodológica
Se orienta al análisis y estudio del caso de la Ciudad de México y municipios conurbados, que incluye la especificación del método de análisis y estudio de experiencias de aprendizaje, el conocimiento de la situación problemática, planteamiento y delimitación del problema, definición del objeto de estudio, de los objetivos, de las preguntas de investigación, los métodos y técnicos y diseños de investigación y las fases del desarrollo e informe.
Objetivo específico: Analizar la realidad social del transporte y medio ambiente sustentable, en el agua potable, en el aire y la vida en la tierra, enfocado en la Ciudad de México y municipios conurbados, para conocer el grado de la percepción de satisfacción de un estrato social representativo de la población.
Justificación de la aportación
Contiene la propuesta de un programa de mejora permanente desde la perspectiva de la administración en gestión, donde se exponen los motivos, la temática de estudio y las estrategias de implantación, seguimiento e impacto social e imagen institucional.
Objetivo específico: Determinar un programa que fortalezca las acciones de administración en gestión del medio ambiente y ecología sustentable y su vinculación con el transporte urbano ambiental en la Ciudad de México y municipios conurbados, debidamente caracterizado que incluya los aspectos relevantes para su posible implantación.


Toluca de Lerdo, Estado de México, a 1 de junio de 2016

Referencias

·         Colmenares G. Igor (2007). Desarrollo sustentable y sostenible de sistemas de transporte público urbano: Impacto en la gerencia, organización y liderazgo. Caracas, Venezuela.
·         Comisión Económica para América Latina (2002). Impacto de las tendencias, sociales, económicas y tecnológicas del transporte público: Una investigación preliminar en ciudades de América Latina. Unidad de Transporte, Santiago de Chile.
·         Comisión Nacional del Agua (2014) Estadísticas del agua en México. México. CONAGUA.
·         El Banco Mundial, TransMilenio y ONU (2013). Colombia reforma transporte urbano. Colombia
·         Franco Corzo, Julio y Aguilar Villanueva, Luis (2013) Políticas Públicas. México. Versión gráfica.
·         Gobierno de Argentina (2013) Plan de Movilidad Sustentable 2012-2015. Ciudad de Buenos Aires.
·         Iglesias, Rocío (2008) Gestión gubernamental del agua potable en la ciudad de México. Tesis doctoral en administración púbica. México.
·         IESCAL-LoMac (2013). Propuesta de un sistema de modernización y funcionalidad del transporte en la Ciudad de México.
·         Merino, Mauricio (2013) Políticas Públicas. México. CIDE.
·         Ministerio de Transportes y Comunicaciones de la República de Perú y Agencia Internacional de Cooperación Japonesa (s/f). Plan maestro de transporte urbano para el área metropolitana de Lima y Callao en la República de Perú: Prioridad del transporte urbano. Perú.
·         Ponce, Eunice (2016) Agua Potable en México: Un Estudio de Administración en la Ciudad de México. Caso: delegación política de Iztacalco. Tesis en desarrollo de licenciatura en administración. México.
·         Proyecto de introducción de medidas ambientales al transporte del año 2000 al 2010. Características atmosféricas contaminantes y calidad del aire. Ciudad de México.
·         SEMARNAT (2007) ¿Y el medio ambiente? Problemas en México y en el Mundo. México.
·         Valencia, Juan Carlos (2008) La gestión del agua en México. Caso: Cuenca del Río Balsas. Ponencia. México. Expo Zara Goza
·         Unión Internacional de Transporte Público (2003). Billete al futuro, las tres paradas de la movilidad sostenible. Bruselas, Bélgica.

·         Unión Internacional de Transporte Público (2005). Mejorar la calidad de vida, Bruselas Bélgica. 

Gobernabilidad democrática y democracia participativa: un nuevo enfoque para las ciudades inteligentes del siglo XXI


Por: David Melgoza Mora
Rogelio Rodríguez Rodríguez
Ante los cambios socio-económicos que se experimentan, particularmente dentro de los gobiernos metropolitanos, el desarrollo local y la atención de las problemáticas han adquirido gran importancia. Los gobiernos locales enfrentan hoy la necesidad de responder a los retos económicos y dar atención inmediata a sus necesidades y problemas internos, tales como infraestructura urbana, servicios públicos, espacio construido: vivienda, instituciones y empresas, cultura urbana, participación social, así como demandas sociales, desarrollo económico, problemas ambientales, etcétera.
El federalismo con descentralización permite la transferencia de recursos y funciones del gobierno federal hacia los gobiernos locales, éste tiene como propósito fundamental fortalecer la autonomía financiera y fiscal de los gobiernos, así como aumentar su capacidad de gestión para dar respuesta  a la población. El reto que la descentralización plantea a los gobiernos locales es modernizar y hacer más eficiente sus estructuras administrativas, así como sus procesos de planeación.
Los tiempos presentes reclaman mayor capacidad de acción de todos los sujetos que tienen propósitos u objetivos sociales que cumplir, dado que en tanto se alcancen, se reflejará y justificará su existencia. El reclamo es para todos los niveles de gobierno, por tal motivo traducir la decisión y la voluntad de generar respuestas a través de la gestión pública involucra los ámbitos público, privado y social, y el punto de referencia lo representa el ámbito gubernamental, dada su calidad de ente estatal, legal y al que legítimamente le corresponde procesar los reclamos realizados sobre el desarrollo y bienestar colectivo.
Es importante hacer referencia a los esfuerzos que los gobiernos locales están realizando para la construcción de un modelo de ciudad con un enfoque inteligente, que impulse una amplia participación de la sociedad civil, con gobernabilidad democrática, en donde se pueda ubicar y fortalecer el marco a partir del cual se desarrolla la vida social dentro de las ciudades; para tal efecto hay que poner atención a: a) la población b) el territorio c) el poder político, que da concreción a la facultad de mando legítimo sobre la sociedad y d) la autonomía, entendida como una capacidad de actuación soberana.
En ese propósito la gestión pública adquiere los instrumentos para el desarrollo de las “ciudades inteligentes”; desde ahí se realiza una compleja función de conducción que involucra a personas, objetos y el conjunto de organizaciones que la cumplen. Ésta es una compleja y muchas veces sutil tarea de manejo, que implica la promoción o gestión y la supervisión del proceso de producción, circulación y distribución de los bienes económicos.
Así, las ciudades inteligentes, en la actualidad, cobran una importancia significativa, más aún cuando la globalización las impacta en los ámbitos económico, político, social, cultural, etc., ello ha implicado la revaloración de sus principios y propósitos.
México debe continuar impulsando acciones que permitan el fortalecimiento de este modelo de ciudad para darle a la sociedad y a los diversos actores equilibrio bajo un esquema de sustentabilidad y bienestar social generalizado.
Las ciudades inteligentes tienen un referente de descentralización que representa un principio de organización de las diferentes comunidades en busca de asociación con fines y propósitos compartidos destacando en ellos:
·         Las ciudades inteligentes como espacios de poder público.
·         Las ciudades inteligentes como espacio de gestión.
·         Las ciudades inteligentes como espacio de participación social.
·         Las ciudades inteligentes como espacio de gobierno.
Aquí es importante el papel de la planeación, ya que ésta busca identificar los fenómenos y problemas más representativos del territorio, a efecto de poner énfasis en lo estratégico, centrando la atención en proyectos específicos de gran impacto; evitando con ello distraer la atención y los recursos de un universo de acciones de importancia menor, lo que a su vez coadyuva a lograr resultados mensurables que pueden ser evaluados.
De esta manera, la planeación de los modelos administrativos en las ciudades inteligentes es uno de los factores claves para la eficiencia de los gobiernos locales, al enfrentar con éxito la complejidad del desarrollo territorial, ya que constituye el cálculo que preside la implementación técnica y social de un proyecto político, con multiplicidad de actores sociales, situación que en algunas administraciones locales no se lleva a cabo bajo esquemas precisos que estén enfocado a los resultados, originando con ello la desarticulación de proyectos y programas, que en muchas ocasiones no son evaluados con los instrumentos correctos.
Un punto importante de este análisis es la medición que se haga a los programas y proyectos que implementen los gobiernos locales dentro de las pretendidas ciudades inteligentes, en sus respectivos ámbitos, esto con el propósito de verificar si se está cumpliendo con lo programado, por lo que es necesario que la administración pública genere una serie de mecanismos e instrumentos como indicadores de gestión que permitirán facilitar y cumplir los procesos de seguimiento y evaluación que forman parte de la planeación.
Derivado de la aplicación del seguimiento y la evaluación, se generará información sobre el desarrollo y cumplimiento de los  programas y proyectos institucionales, que servirá para apoyar la toma de decisiones y en consecuencia lograr administraciones eficaces y eficientes que impacten con resultados positivos en la resolución de la problemática social de las grandes ciudades como las zonas metropolitanas de la región del centro del país.
En nuestro país existen actualmente 56 zonas metropolitanas en las que vive más de la mitad de la población nacional, nueve con más de un millón de habitantes que en conjunto concentran 33. 5 millones de personas.
La Zona Metropolitana del Valle de México presenta condiciones muy particulares por su dimensión; en la cual los gobiernos municipales y delegacionales enfrentan la difícil tarea de dar solución a una demanda social que reclama resultados para superar los grandes problemas y rezagos que se viven en varios aspectos.
Por la gran complejidad que representan estas zonas metropolitanas, a su interior observamos que se hace necesario que las administraciones locales busquen acciones políticas que permitan el fortalecimiento de la participación social; bajo auténticos modelos de gobernabilidad, la práctica de la democracia participativa acerca al ideal del buen gobierno y de ciudad inteligente con territorios inteligentes.
El camino es largo toda vez que observamos que las grandes urbes o áreas metropolitanas carecen de estructuras político-administrativas maduras que permitan alcanzar niveles aceptables de gobernabilidad metropolitana, para afrontar el desafío de la competitividad, sustentabilidad y calidad de vida en un ámbito urbano, donde se respete al entorno ambiental en el que están asentadas.
Sin embargo, es importante analizar que hoy los municipios, en las ciudades inteligentes deben ser auténticos modelos a desarrollar dentro de las grandes metrópolis para construir alternativas de gobernabilidad metropolitana, a través de la resolución de conflictos por la vía de la negociación entre las partes directamente interesadas; evidentemente sabemos que el proceso es largo y complejo, pero los esfuerzos de los gobernantes y las administraciones locales permitirá, a través de la construcción progresiva e impulso de capitales sociales, al lado de la ciudadanía, la consolidación de redes horizontales y verticales entre los diversos actores, tanto públicos, privados y sociales, de los sistemas urbanos del país.
Es importante acotar que la construcción de una gobernabilidad metropolitana exige que el producto (reducción de externalidades, creación de economías de escala y suministro de servicios metropolitanos específicos) y el proceso (voz, transparencia y rendición de cuentas) del programa metropolitano no puedan ser aislados como si fueran ejes diferentes de la gestión pública.
Por ello, los gobiernos locales deben considerar que la legitimidad política y la voz han pasado a ser factores decisivos en los procesos de la gobernabilidad democrática.
Otro punto a considerar es que dentro del fortalecimiento de la gobernabilidad deben crearse mecanismos cooperativos entre los agentes urbanos que permitan la construcción progresiva del capital social y la introducción de una funcionalidad más racional de los sistemas ya existentes y, finalmente, se hace necesario robustecer marcos más amplios y flexibles para las redes de política y participación social, que podrían ser complementados con estructuras gerenciales y financieras que incentiven la formación de mecanismos cooperativos, tendientes a obtener procedimientos colectivos de toma de decisiones entre los actores locales.
Así mismo, dentro de los municipios y las ciudades inteligentes deben considerarse la participación social bajo la aplicación de políticas de participación ciudadana, que permitan impulsar una auténtica democracia participativa ante los retos y complejidad para la toma de decisiones. Debemos tomar en cuenta que este tipo de políticas posibilitan una mayor transparencia y dotan a los gobiernos locales de mayor legitimidad, al tiempo que puede ser un instrumento político eficaz para la lucha contra la exclusión y la desigualdad  social que predomina en las grandes ciudades del siglo XXI.
La participación ciudadana es, por naturaleza, comunicación e interacción entre los seres humanos, esto les permite conocer, entender y crear un ambiente de convivencia y participación, así como conocimiento de los programas y políticas públicas que aplican los gobiernos locales.
El concepto de democracia participativa envuelve y amplia el de democracia representativa; éste no hace desaparecer sus características, sino que las reinterpreta con un criterio distinto de la relación entre el poder público construido con la amplia participación ciudadana, la sociedad en su conjunto y el Estado, como ente universal que representa oficialmente los intereses de cada  sociedad nacional frente al mundo.
Con esta nueva mirada, la democracia no se agota únicamente en el ejercicio del voto. En la democracia participativa la expresión ciudadana debe tener materialmente efectividad, la representación efectiva es por lo tanto una característica  inescindible del derecho ciudadano al ejercicio del poder público a través de sus representantes.
Los principios básicos de la  democracia, entendida ésta como un conjunto de reglas procesales para la toma de decisiones colectivas, en la que siempre debe estar prevista y propiciada la más amplia participación posible, debe ser uno de los elementos insustituibles para continuar fortaleciéndonos como un país libre, aspiración vigente de todos los pueblos.
La libertad completa de un país se compone en realidad de tres tipos de libertades:
  • Las civiles, que se refieren al imperio de la ley, la libertad de tránsito, de expresión, de prensa, etcétera.
  • Las económicas, referidas a un sistema bancario autónomo, un mercado regido por las leyes de la oferta y la demanda, la libertad para enajenar y poseer bienes, etc., sin soslayar el sentido social.
  • Las políticas, referidas a elecciones limpias, el sufragio universal, el respeto al voto, la división de poderes y autoridades electorales independientes.
Cabe recordar que Norberto Bobbio establece que “el  desarrollo de la democracia desde comienzos del siglo pasado coincide con la extensión progresiva de los derechos políticos, es decir, del derecho de participar, aunque sea por medio de la elección de representantes, en la formación de la voluntad colectiva”[1].
La gran interrogante en este nuevo siglo es: ¿cuál es entonces la innovación que introdujo la democracia participativa? En este sentido podemos indicar que en ella, es la ciudadanía quien delibera y decide, mientras que a los representantes electos les queda relegada la función de ejecutar y rendir cuentas sobre la gestión pública; en este tipo de democracia la lógica participativa hace primar mecanismos participativos, inclusive hace manifiesta una revaloración y resignificación del ejercicio pleno de la ciudadanía[2].
Por otra parte, en la democracia representativa que todos conocemos, la ciudadanía elige a sus representantes en el proceso electoral y delega a ellos todos sus derechos, otorgándoles facultades para deliberar, decidir y ejecutar; originando en muchos casos alejamiento entre el legislador, el administrador y el ciudadano.
En este sentido se hace necesario fortalecer el marco de la democracia participativa, en el que la debilitada imagen de la ciudadanía se fortalece y se recupera, y el ciudadano se convierte en un actor protagónico en el proceso de construcción de una nueva modalidad de toma de decisiones. Bajo un proceso de participación, la democracia se amplía y se vuelve inclusiva, fijando prioridades para la atención de demandas, deliberando y asumiendo un rol de control sobre la gestión de las políticas públicas.
Es aquí donde la democracia participativa retoma singular importancia, ya que busca favorecer el interés y provocar preocupación y ocupación en la ciudadanía, respecto a los asuntos públicos, reduciendo, por un lado, la apatía y, por el otro, el poder público concentrado en élites y grupos clientelares, para que nadie condicione apoyos hacia el electorado a cambio de votos.
La sociedad actual es muy compleja, los problemas también, por ello los movimientos sociales son heterogéneos y diversos en sus intereses y potencialidades, actuación, dimensión, tamaño e influencia. Aquí la lucha es dura y la correlación de fuerzas muy desigual, por ello, la fuerza de los movimientos sociales debe residir en su horizontalidad y en la amplia participación, en la definición colectiva del problema y su solución, en la cooperación, el diálogo y la negociación; en la unificación de intereses y fortalezas; por eso los liderazgos deben ser flexibles adecuados a las diversas situaciones[3].
Concluimos afirmando que en conjunto, gobierno y sociedad, deben promover la democracia participativa, pues la democracia es un sistema político y ético que ofrece al ciudadano la capacidad de participar en decisiones orientadas a desarrollar una economía socialmente justa, pero fundamentalmente humanista; en ella caben proyectos enmarcados desde la democracia dirigida, la cogestión entre el Estado y las diferentes fuerzas sociales de la ciudad e incluso, en algunos casos, hasta la autogestión, tal y como lo hemos visto de el campo de la vivienda y otros proyectos comunitarios donde la autoridad pública llega detrás de la iniciativa ciudadana.
En todo caso, la propuesta es que el Estado, los gobiernos metropolitanos y los gobiernos locales, enfaticen sus capacidades de receptividad frente a las demandas de un desarrollo sustentable y con calidad de vida para todos, propiciando la consolidación de municipios y ciudades inteligentes, con organizaciones públicas inteligentes y territorios inteligentes.




[1] Norberto Bobbio, (1999), Estado, Gobierno y Sociedad, Fondo de Cultura Económica: México, p. 203.

[2] Raúl Point, (2000), “Democracia Representativa y Democracia Participativa” en Democracia, Participación y Ciudadanía una visión de izquierda, Palmarinca: Brasil.
[3] Isabel Rauber, (1997), Actores sociales, luchas reivindicativas y política popular, UMA: 2ª  edición, Buenos Aires.